No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Termitas

Termitas

José A Mari- Las termitas viven en colonias grandes compuestas por tres clases o castas: la reina, encargada de poner huevos; los soldados, encargados de defender la colonia del ataque de hormigas y otros enemigos; y las obreras, encargadas de todas las demás tareas, siendo las más importantes construir y reparar túneles, encontrar comida, y alimentar a la reina y a los soldados. Las termitas comen madera muerta, pero como este material es muy difícil de digerir, dependen de la ayuda de bacterias o protozoos que viven en su tubo digestivo. Las obreras recién nacidas adquieren los microorganismos consumiendo excremento de las adultas. Durante el periodo reproductivo la colonia produce adultos alados que a menudo emergen después de las primeras lluvias fuertes del año. Los adultos vuelan para dispersarse y cuando aterrizan pierden las alas y comienzan a asociarse en parejas. Las pocas parejas que encuentran un buen lugar para radicarse empiezan a construir un nido nuevo y cuando éste alcanza el tamaño apropiado la hembra empieza a poner huevos. Los recién nacidos se convierten en obreras que asumen las tareas de la colonia y en soldados listos para la defensa; la pareja fundadora se dedica de ahora en adelante exclusivamente a la producción de huevos.

Nasutitermes costalis es el comején que hace nidos en los árboles (en inglés le llaman tree termite) y que luego de las lluvias de verano llega por cientos o miles a las luces de las casas, dejando sus alas por doquier. Para mitigar este problema basta con apagar las luces hasta las 8:30 p.m., cuando han dejado de volar. Los individuos que entran a las casas no fundan colonias, los peligrosos son los que se radican en árboles cercanos, porque durante la búsqueda de alimento construyen caminos a través de los cuales pueden penetrar las casas y destruir puertas, gabinetes y muebles que reciben poco uso. Los soldados del comején, llamados nasutos, defienden la colonia disparando un chorrito de líquido pegajoso por un pequeño orificio en la punta de su cabeza; para observarlos, basta con romper uno de los caminos cubiertos de tierra (realmente excremento de las obreras) y pronto aparecerán para defender el acceso al túnel. Las obreras llegarán poco después para reparar la avería. Nasutitermes costalis habita en el sur de la Florida (introducción reciente), Sudamérica y las Antillas.

Cryptotermes brevis es la polilla que ataca madera en el interior de las casas. En inglés le llaman West Indian drywood termite y powderpost termite. Al igual que la especie anterior, los adultos de la polilla emergen comúnmente luego de las primeras lluvias fuertes del año y se asocian en parejas para comenzar una colonia nueva. En este caso, sin embargo, los individuos que llegan a las casas son peligrosos porque se radican en gabinetes, marcos de puertas, puertas, clósets y muebles de madera. La pareja penetra la madera a través de un pequeño túnel circular y en el interior empiezan a construir nuevos túneles y galerías. Luego de varios meses la hembra comienza a poner huevos y la colonia empieza a crecer. Cuando los espacios interiores acumulan demasiado excremento, las obreras conectan algunos túneles al exterior y a través de sus aperturas expulsan la arenilla que encontramos dentro de las gavetas o debajo de muebles infestados. Las entradas a los túneles son selladas por los soldados, cuyas cabezas endurecidas están perfectamente adaptadas para esta función. Luego de unos cinco años de fundación, la colonia comienza a producir adultos alados que se dispersan para empezar colonias nuevas. Se desconoce el origen geográfico de la polilla, pero sabemos que por medio de sus embarcaciones y muebles de madera el ser humano la ha distribuido por todo el mundo.

Foto- James Cuda

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José Mari Mutt nació y se crió en Mayagüez, Puerto Rico. Obtuvo el grado de Bachiller en Zoología en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico y los grados de Maestro y Doctor en Entomología en la Universidad de Illinois. Durante 35 años trabajó como profesor de Biología en el RUM. Fue Editor del Caribbean Journal of Science durante doce años y Director del Departamento de Biología, de la Oficina de Publicaciones del Colegio de Artes y Ciencias, de la Oficina de Estudios Graduados y de la Biblioteca General. Casi una centena de artículos científicos y especializados dan cuenta de su intensa y comprometida trayectoria. Una de sus más recientes iniciativas es Ediciones Digitales, un proyecto académico de acceso abierto, sin fines de lucro y sin más propósito que compartir en la red los resultados de diversas investigaciones.