No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Cidra

Cidra PR

EDPR- Fundado en el año 1809, Cidra es conocido como el ‘Pueblo de la Eterna Primavera’, ya que posee temperaturas frescas. También, se le llama el ‘Pueblo de la Paloma Sabanera’ por la abundancia de esta especie (Columba inornata wetmorei), la única paloma de la Isla que posee ojos azules. Esta paloma es de mayor tamaño que la paloma común, tiene el plumaje de color gris y el borde de las alas color blanco. Sus patas son rojizas y el pico negro. Suele confundirse con la paloma turca, con las tórtolas aliblancas y con la tórtola cardosantera.

Los habitantes de Cidra, mejor conocidos como cidreños, conforman un total de 42,753 pobladores, según el censo 2000.

Este municipio, localizado en la región centro oriental de la Isla, colinda con los municipios de Comerío y Aguas Buenas por el norte; Cayey por el sur; Aibonito por el oeste y Caguas por el este. La superficie de Cidra cubre un total de 93. 6 km² (36.1 millas²). El territorio está organizado en trece barrios, estos son: Arenas, Bayamón, Beatriz, Ceiba, Cidra Pueblo, Honduras, Monte Llano, Rabanal, Rincón, Río Abajo, Salto, Sud y Toíta.

Geografía

El municipio de Cidra está ubicado en una meseta rodeada de montañas y riachuelos al noroeste de la Isla. Por su localización en la región montañosa, Cidra goza de un clima subtropical en el que se registra calor moderado.

Sus terrenos han sido clasificados por la variante de sus declives como llanos, semillanos, moderados y empinados. Los terrenos muy empinados cubren un total de 8,233 cuerdas, mientras que los de menor pendiente cubren 6,473 cuerdas de terreno. En cambio, se calculan 2,708 cuerdas de terrenos llanos y semillanos, los cuales se ubican a lo largo del cauce del río La Plata.

El territorio de este municipio se ubica a una altura de entre 656 y 2,296 pies (200 y 700 metros). Los cerros de mayor altura se encuentran en los barrios Rabanal y Honduras. En Rabanal, están los cerros Almirante y Viento Caliente 2,198 pies (669.950 metros) y en el barrio Honduras, los cerros Plana y Gordo 2,165 pies (659.892 metros). La parte más llana está cerca del embalse Cidra.

Sus suelos se originan en rocas cretáceas de formación volcánica e ígnea en los cuales se encuentran ocho grupos y doce series distintas de suelo. Cidra tiene cuatro ríos, diez quebradas y un lago artificial. Sus ríos son: La Plata, Clavijo, Bayamón, y Arroyata. Sus quebradas más importantes son: las de Galindo, Caña, Bocana, Del Blanco, La Catalina, Ceiba, Pueblo Viejo, Solano, Prieta y Quebradillas. El Lago de Cidra tiene una extensión de 300 cuerdas y capacidad para 1,800 millones de galones de agua. Abastece a San Juan, Cataño, Río Piedras y otros pueblos.

Fundación e historia

En esta región, estaba muy extendido el cultivo de la cidra, un árbol frutal cítrico cuyo fruto se exportaba. A esto se atribuye el nombre del municipio ‘Sierra de la Cidra’, el cual fue, en sus orígenes, un barrio de Cayey de Muesas.

Aunque no existen pruebas al respecto, se afirma que un catalán apellidado Frujols erigió, alrededor de 1795, una ermita en una elevación de la Sierra de la Cidra, entorno de la cual se formó en pocos años una pequeña aldea.

En 1807, un grupo de vecinos de dicha aldea y sus alrededores dio poder a Victoriano de Rivera para que solicitara al Gobernador autorización para fundar el pueblo y una parroquia independientes.

En 1809, una hacendada, Bibiana Vázquez, donó el terreno necesario para la fundación después de lo cual el Gobernador, Salvador Meléndez, concedió la petición por los vecinos. Meléndez designó a Victoriano de Rivera para dirigir el pueblo, aunque éste enfermó poco después y fue sustituido por Wenceslao Vázquez.

En 1810, ya se había edificado una iglesia de madera bajo la advocación de San Juan Nepomuceno, la cual contaba con un cura, un sacristán y un mayordomo de fábrica. El 23 de noviembre de 1818 Cidra fue elevada a la categoría de parroquia independiente. Ese mismo año se inició la construcción de la Casa del Rey (la alcaldía).

En 1822, ya Cidra contaba con dos escuelas privadas, aunque no con escuelas públicas. Dos años después, el Camino Real comunicó el pueblo con Caguas.

En 1838, el territorio estaba organizado en diez barrios: Arenas, Beatriz, Cidra Pueblo, Montellano (así se escribía en aquella época), Rabanal, Río Abajo, Honduras, Rincón, Bayamón y Honduras.
En 1868, la población superaba la cifra de 5,000 habitantes, entre los que se encontraban casi doscientos peninsulares, varios franceses e italianos y 195 esclavos.

A finales del siglo XIX la instrucción pública era casi inexistente. El gobierno disponía de un solo maestro para toda la zona. Además, ante la escasez de escuelas en la Isla, enseñaban los que habían cursado más años escolares.

Los cidreños cuentan con varias leyendas populares como la del caballo que galopa de noche; la de los jinetes nocturnos que pasean por el pueblo; la de la viejita que aparece en la iglesia o la del viejito que pide pon y desaparece al llegar a la puerta del cementerio.

Cuenta con varios personajes populares como don Nano y sus dulces de coco, doña Coca y sus pasteles de arroz y don Vale con la horchata de coco.

Símbolos

Bandera: La bandera posee dos franjas horizontales y una vertical: la superior de color verde; la inferior, dorada y la vertical, marrón. El verde evoca el paisaje primaveral durante todo el año. El color dorado simboliza la riqueza frutal, acuática y espiritual de la región y, también, a los ciudadanos. El marrón alude a la Santísima Virgen del Carmen, santa patrona de los cidreños y a la paloma sabanera, especie única en el mundo, que posee su mayor hábitat en esa municipalidad. El sello del municipio luce sobre la bandera uniendo las tres franjas.

Escudo: El escudo fue elaborado por J.J. Santa-Pinter. La bandera roja que cruza diagonalmente el escudo representa el nombre del municipio y simboliza el amor patrio de la población y su lucha diaria, así como el martirio de Juan Nepomuceno, primer patrón. Sobre la franja roja aparece la fruta de cidra y una cornucopia dorada con frutas que alude al hecho de que Cidra fue uno de los pueblos de mayor producción de frutos menores de la Isla.

En la parte superior derecha se observan un escapulario, que simboliza la devoción por la Virgen del Carmen, la patrona del pueblo, y una mitra de color negro que representa a San Juan Nepomuceno. En la parte inferior izquierda, sobre un fondo azul, se encuentra una paloma sabanera sobrevolando una montaña de tres picos que indican la posición geográfica del Municipio en la Cordillera Central.

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.