No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

El vuelo de los patos

El vuelo de los patos

Los patos vuelan todos juntos en forma de V. La ciencia nos dice que el movimiento de las alas crea un cojín de aire que sostiene al pato que se encuentra detrás del primero. Volando en V, los patos pueden recorrer una distancia de por lo menos un 70% más grande que si cada uno volara solo.

Cuando un pato se sale de la fila, siente una presión fuerte causada por el viento, entonces regresa rápidamente a su lugar para aprovechar ese cojín de aire. Cuando el pato que va en la punta se siente cansado, deja su lugar y otro pato toma el lugar de la cabeza, que ocupará otro que esté más descansado en ese momento.

Los patos que van detrás, graznan para animar al que va delante, para que mantenga la velocidad.

Para terminar, cuando un pato se enferma o está golpeado y tiene que salir de la V, dos patos lo acompañan para ayudarlo y protegerlo. Se quedan con el pato enfermo hasta que este capacitado para volar o hasta que muera, solo en ese momento regresan al grupo.

Por otro lado, en los grupos, las familias, las clases cuando se comparte y se ayudan entre ellos se consigue el mismo efecto que los patos. Cuesta mucho menos volar juntos que cada uno por separado. Si alguien se quiere ir, como el pato que abandona el cojín de aire, se da cuenta que se queda solo y de que cuesta mucho más hacer las cosas que si estuviera acompañado. Además, los patos se ayudan entre ellos cuando el pato que esta en cabeza se siente cansado o cuando graznan para animarle, colaboran entre ellos, porque todos tienen un mismo objetivo. Nosotros a veces también graznamos, pero no siempre es para animar. Por eso, si voláramos como los patos, y tuviéramos tanto sentido común como los patos, nos ayudaríamos siempre unos con otros.

También te puede interesar

Los cobardes

Los cobardes

Una vez, Confucio caminaba junto a un discípulo por unas montañas de tupida arboleda. Sentían mucha sed, por lo que mandó a su alumno que

Ver Más »

Parque Colón

Aguadilla, Puerto Rico. El Parque Colón en Aguadilla es un parque familiar que cuenta con diversas atracciones para el disfrute de los niños. Entre ellas

Ver Más »

Helecho japonés

José A. Mari– FILICIUM DECIPIENS (SAPINDACEAE) Filicium- del latín filix (helecho), por la apariencia de la hoja; decipiens engañoso, porque aunque lo parece, no es

Ver Más »

Almendra

José A. Mari- Almendra- Terminalia cattapa (Combretaceae) La almendra, o almendro, es un árbol siempre verde en áreas húmedas y caducifolio en áreas secas. Es

Ver Más »

También te puede interesar

Tu opinión es muy valiosa. Déjanos un comentario

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.