No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Esteban Taronjí

Miguel López Ortiz-FNCPNace el 31 de diciembre de 1909 en Arecibo, Puerto Rico. Fallece el 16 de marzo de 1986 en San Juan, Puerto Rico. A diferencia de la mayoría de los inmortales del cancionero popular puertorriqueño, Esteban Taronjí no fue un compositor prolífico. Su legado musical es un tanto reducido al ser comparado con los que aportaron Rafael Hernández, Pedro Flores, Bobby Capó, Tite Curet Alonso y otros nombres insignes del pentagrama nacional. Se estima en algunas 80 piezas, la mayoría boleros. Pero, su caso constituye el típico ejemplo de que, tarde o temprano, la calidad se impone ante la cantidad. Porque este talentoso arecibeño no necesitó crear una obra vasta para merecer un sitial de honor, no sólo entre los grandes melodistas de su país, sino a nivel latinoamericano. Su nombre estuvo muy vinculado al de Felipe Rodríguez «La Voz» – el cantante más exitoso en Puerto Rico y Nueva York durante la década de 1950 y primer lustro de 1960 –, a quien cedió buen número de selecciones que, no sólo serían determinantes en la consagración de éste, sino que se perpetuarían como clásicas.

Naturalmente, por consecuencia, Esteban Taronjí se convirtió en uno de los compositores cimeros de nuestro país durante aquel período, perteneciente a la considerada “época de oro” de la canción popular puertorriqueña. Basta recordar algunos títulos: “Los Reyes no llegaron” (1952); “Amor robado” (1953); “Beso borracho” y “Perderte y morir” (1954); “Me salvas o me hundes” (1955); “Te voy a hacer llorar” (1956); “Insaciable” (1957); “Debo y pagaré” (1959); “Marejada” (1961) y “Cataclismo” (1963). Claro que, también, compuso para muchos otros intérpretes estelares. Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño le estrenaron, entre otras, “Y me haces pensar” (1951). El Trío San Juan fue el intérprete original de “Delirium tremens” (Verne, 1956) y la célebre mexicana Toña La Negra dio a conocer, a nivel continental, “De mujer a mujer” (RCA Víctor, 1960). Todas esas melodías han acumulado numerosas versiones discográficas a través de los años.

Esteban Taronjí González era miembro de una familia acomodada, de cinco hermanos, cuyo padre, mallorquín, era un rico comerciante. Cursó sus grados académicos regulares en la Escuela Jefferson de su natal Arecibo. Durante su niñez evidenció talento musical, habiendo realizado sus primeras presentaciones artísticas en funciones estudiantiles a la edad de doce años. Pronto su agraciada voz de atrajo a empresarios de espectáculos, quienes muchas veces lo incluyeron “como relleno” en espectáculos encabezados por artistas famosos en los teatros de su pueblo, así como en Hatillo y Lares.

Sin embargo, creyendo entonces que su verdadera vocación era la religiosa, a los 14 ingresó al Seminario Conciliar San Ildefonso, en San Juan, con miras a convertirse en sacerdote. Durante los cuatro años (1924-1928) que pasó en aquel recinto aprovechó para estudiar Piano bajo la tutela del profesor Ramón Orlá y del Padre Gaude. Igualmente tomó clases de Canto, primero con un cura vasco apellidado Berrazategui, convirtiéndose luego en discípulo del eminente tenor Antonio Paoli Marcano. Jamás olvidaría que éste acostumbraba decirle: “tu voz es la más maravillosa que he escuchado… después de la mía”. Al cabo de aquel cuatrienio, nuestro biografiado comprendió que lo suyo no era el sacerdocio, ya que sentía una gran debilidad por las mujeres. Abandonó el Seminario y, de vuelta a Arecibo, se desempeñó en diversos oficios. Entre otros empleos, se desempeñó como supervisor del Departamento de Servicios Sociales. Paralelamente, reanudó sus andanzas musicales.

En 1934 se estrenó en la faceta autoral. Su primera obra – que se convertiría en su segundo éxito casi dos décadas más tarde – fue “Los Reyes no llegaron”, escrita especialmente para interpretarla en una actividad de la Iglesia Evangélica, entonces situada al lado de la Clínica Doctor Sulsoni, en Arecibo. Esta emotiva canción fue inspirada en una experiencia vivida en su propio hogar, cuando él contaba 13 años de edad. Inexplicablemente, luego de aquel acertado debut, no volvió a componer otra pieza durante los próximos 13 años. Vino a ser en 1947 cuando, acompañado por su primera esposa en el cabaret neoyorkino Club Cubanacán (ubicado entre la Calle 47 y la Avenida Broadway), escribió el bolero “De boca a boca”, inspirándose en la escena que se había suscitado entre la pareja que ocupaba la mesa contigua a la suya. Resulta que el hombre intentaba besar constantemente a su compañera, pero ella lo rechazaba por el fuerte olor a alcohol que despedía de su boca. Incluso, terminó dejándolo solo al no soportar su estado de embriaguez. Posteriormente, entregó esta obra a César Concepción, quien la llevaría al disco con el cantante Joe Valle, aunque bajo el título de “Beso borracho”.

Es preciso señalar que Esteban Taronjí había llegado a Nueva York en 1946, huyendo junto a la muchacha con quien poco después se casó, ya que el padre y un pretendiente de ella lo amenazaron de muerte, acusándolo de ser sumamente mujeriego y protagonista de muy comentadas aventuras donjuanescas en Arecibo y pueblos vecinos. Su primer empleo aquí fue preparando emparedados y realizando labores de limpieza en la cafetería de una farmacia.

Su vinculación a la carrera de Felipe Rodríguez «La Voz» en 1950 surgió gracias a la amistad que éste había entablado desde hacía algún tiempo con su hermano Jaime Taronjí González, también compositor y, a la sazón, ejecutivo de la compañía Discos Verne. Por tanto, Jaime sirvió de enlace entre ambos, dando paso a una de las sociedades artísticas más fructíferas que se recuerdan en la historia del cancionero popular boricua. Felipe se había incorporado al elenco artístico de Discos Mardi y, de inmediato, se interesó en sus composiciones. Sin embargo, antes de que estampara en el acetato “Los Reyes no llegaron” (1952) y “Amor robado” (1953), otro consagrado intérprete nacional le brindó el primer éxito autoral de su carrera registrando “Y me haces pensar” bajo la etiqueta Mar-Vela (1951).

Hombre de personalidad algo pintoresca, solía presumir que ningún compositor boricua había ganado tanto dinero como él durante la década de 1950, gracias a que “conocía bien el negocio”. No pocas veces aseguró a los periodistas que “Amor robado” fue la canción que mayores regalías le granjeó.

Esteban Taronjí González falleció en San Juan, el 16 de marzo de 1986. Por alguna razón, le había hecho prometer – como última voluntad – a su cuarta esposa, familiares y allegados que no revelaran a los medios de comunicación la noticia de su muerte y que mantuvieran la misma en secreto. Providencialmente, uno de sus vecinos se enteró al otro día y lo informó al autor de esta reseña biográfica, a quien conocía. Éste, a su vez, se lo comunicó a otro amigo, el periodista Pedro Zervigón, quien rápido le dedicó la página que escribía en el diario El Reportero. Por mi parte, le dediqué un reportaje en la revista Artistas, que entonces dirigía.

Sólo dejó inéditos los boleros “Adivínalo”, “Amor desesperado”, “Desajuste lírico”, “Despojo de amor”, “Devuélveme la vida”, “Lo mejor de la Navidad” y “Llanto de estrellas”. También la danza “Sueño de Dios” y el tango “7 x 7 x 3″, cuyo título alude a las medidas de la fosa en que habría de ser sepultado. Varias de estas canciones se grabarían posteriormente. Sus restos reposan en el Cementerio Municipal de Arecibo. Su tumba, a pocos pasos de la del venerado cantante Cheíto González (1935-1962), es la única pintada de negro.

Sus boleros consagratorios y sus respectivos intérpretes:

• “Y me haces pensar”, estrenado por Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño (Mar-Vela, 1951). Otras grabaciones: Lino Borges (Modiner, 1962); Víctor Manuel Pazos y Su Orquesta (RCA Victor, 1965); Marco Antonio Muñiz (RCA Victor, 1966); Olga Lara (CBS, 1989), etc.
• “Los Reyes no llegaron”, estrenado por Felipe Rodríguez «La Voz» y su Trío Los Antares (Mar-Vela, 1952). Otras grabaciones: Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño (Mar-Vela, 1953); Willie Rodríguez y Su Trío Ponceño (Jari, 1960); Trío Los Briseños (Cima, 1965); (Koki, 1967); Marimbas de Puerto Rico (Borinquen, 1973); Yolandita Monge (Sony Latin, 1992); Shary y Sus Amigas (Sharisas, 1999); Edwin Colón Zayas & Taller Campesino con Luis Daniel Colón (Disco Hit, 2000); Andrés Jiménez «El Jíbaro» (Nuevo Arte, 2003); Felito Félix (FEFELUC Music, 2003), etc.
• “Amor robado”, estrenado por Felipe Rodríguez «La Voz» y su Trío Los Antares (Mar-Vela, 1953). Otras grabaciones: Danny Rivera (TH, 1980); Leonel Vaccaro (Marianne AVL, 1991); Elvis Crespo (BPPR, 1999); Orfeón San Juan Bautista (OSJB, 2002); Nydia Caro (FNCP, 2003); Dúo Alma Con Alma (ACA, 2004), etc.
• “Beso borracho”, titulado originalmente “De boca a boca” y estrenado por César Concepción y Su Orquesta en voz de Joe Valle (Seeco, 1954). Otras grabaciones:
Trío Los Panchos (Columbia, 1954); Julio Ángel (The Music Stamp, 1988), etc.
• “Perderte y morir”, estrenado por Felipe Rodríguez «La Voz» y su Trío Los Antares (Mar-Vela, 1954). Otras grabaciones: Los Tres Caballeros, mexicanos (Musart, 1956); Trío Los Gentiles (CGM, 1969); Armando Torres y Su Trío (Ariel, 1975); Judith Salcedo (Camino, 1981), etc.
• “De mujer a mujer”, estrenado por Toña La Negra (RCA Victor, 1960). Otras grabaciones: Luz Elena Márquez, mexicana (ECO, 1966); Dúo Las Amatistas, mexicana (Victoria, 1972); Clara María (Klary, 1979); Rebecca (Alix, 1982); Lucecita Benítez (Lobo, 1986), etc.
• “Cataclismo”, estrenado por Felipe Rodríguez «La Voz» y su Trío Los Antares (Mar-Vela, 1963 / Utar, 1988). Otras grabaciones: Javier Solís, mexicano – le mereció Disco de Oro – (Columbia, 1965); María Elena Sandoval (RCA Victor, 1965); Rey Reyes, dominicano (J&N, 1991), etc.

Lista parcial y cronológica de los intérpretes de sus composiciones
(aquellas cuyo género no se especifica son boleros):

• Felipe Rodríguez «La Voz» y su Trío Los Antares: “Mambo flamenco”, con Raúl
Balseiro como voz solista (Mardi, 1950). Bajo la etiqueta Mar-Vela: “Beso
vagabundo”, “Decir mujer”, “Debo y pagaré” e Historia de Navidad” (1953);
“Delirium Tremens”, “¡Qué temeridad!” (1954); “Me salvas o me hundes”,
“Orgullo de mujer” y “Sueño nupcial” (mayo 13, 1955); “Complejo”, “En
resumen” y “Te voy a hacer llorar” (1956); “Bajo palabra”, “Malos pasos” e
“Insaciable” – este último, hizo merecedor a Felipe de su primer Disco de Oro
(1957); “Judas”, “Mucho dinero”, “No la quiero más” y “Payaso” (1958);
“Muñeca de trapo” y “Se me olvidó olvidarte” (1959); “Cita en el cielo” y “Reir
llorando” (1960); “Marejada” (1961); “Motivo o razón” (1962); “Humo de tu
boca” (1963); “Pincelada” (1966), etc.
• Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño: “El amor llegó de noche” (Mar-Vela,
1953).
• Dúo Felipe y Davilita: “Noche de locura” (Mar-Vela, 1957).
• Panchito Riset: “Te voy a hacer llorar” (Ansonia, 1958).
• Lucho Bermúdez & Orquesta: “Beso vagabundo” (Sonolux, 1960).
• Trío Los Astros, en México: “Motivo y razón” (VIK, 1962).
• Belén: “Sueño de Dios” (Belvic, 1992).

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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