No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

La elección general de 1936

Para la elección general de 1936, Puerto Rico ha dado otro paso de avance en su historia política: por primera vez tiene vigencia el sufragio universal sin restricción, esto es, pueden votar hombres y mujeres sin importar sexo o grado de literacia, e irrespectivo de que el elector sea propietario o no, o pague contribuciones o no. Con esta elección, además, se inaugura el sistema de colegio cerrado para la votación. A través del mismo, los electores son encerrados en colegios o colocados en filas frente a éstos para que voten. Una vez que votan, sus nombres son tachados de unas listas y salen del colegio, al que no pueden regresar. El coautor de esta disposición, el senador socialista Bolívar Pagán, sostiene que es ésta una manera de evitar los votos repetidos sobre los cuales ha surgido tanta controversia en anteriores elecciones. Todos los partidos que participan en esta elección y las subsiguientes tienen representación en los colegios de votación. A la elección concurre un nuevo partido, el Comunista. Con ligeras adiciones u omisiones, los programas de la coalición y los liberales son idénticos a los de la elección precedente. En materia de status, la Coalición replantea su aspiración estadista y el Partido Liberal su defensa decidida de la independencia. El Partido Nacionalista no participa en la elección. La elección tiene lugar el 3 de noviembre. Según las listas electorales, pueden votar 764,602 personas, de las cuales lo hacen 549,500 (71.8%). El Partido Liberal, solo, obtiene 252,467 sufragios, pero es superado por la Coalición por 44,566 votos.

[Elección general de 1936:
Partido Unión Republicana: 152,739 votos.
Partido Socialista: 144,294.
Total de la Coalición: 297,033.
Partido Liberal Puertorriqueño: 252,467.
Partido Comunista: 85].

La Coalición triunfa en seis de los siete distritos senatoriales y elige dos senadores por acumulación, para un total de 14; y en 25 de los 35 distritos representativos, eligiendo dos representantes más por acumulación, para un total de 25. Reelige al comisionado residente Iglesias. También triunfa en 58 municipios. Los liberales triunfan en el distrito senatorial de Guayama y eligen tres senadores más por acumulación (incluyendo la primera senadora puertorriqueña, María M. de Pérez Almiroty) para un total de cinco senadores. También elige 12 representantes, incluyendo dos por acumulación. Quedan con el control de 19 municipios. Los «partidos» Independentista y Regional no acuden oficialmente a la elección, aunque el primero logra tres votos en Maricao. Miguel A. García Méndez continúa en la presidencia de la Cámara y Martínez Nadal en la del Senado.

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Antonio Quiñones Calderón, fue un destacado redactor de los desaparecidos diarios El Imparcial y El Mundo, también en un momento crucial de su trayectoria: la década del 60. En 1968, aceptó cumplir las funciones de Secretario de Prensa del entonces, recién electo gobernador de Puerto Rico, Luis A. Ferré. En el desempeño de esta posición, primero con Ferré y luego en los dos períodos de Carlos Romero Barceló, fue testigo excepcional de las transformaciones de la prensa puertorriqueña. Durante la decada de 1980, fue asistente de la dirección de El Nuevo Día y poco después sub director de El Mundo. Tiene publicados también varios libros de historia política.