No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

La mejor herramienta del diablo.

Cierta vez, se corrió la voz de que el diablo se retiraba de los negocios y que vendía sus herramientas al mejor postor. En la noche de la venta estaban todas las herramientas en forma de que llamaran la atención, y por cierto que eran un lote siniestro: odio, celos, envidia, malicia, sensualidad, engaños, además de todos los otros implementos del mal. Aparte del lote había un instrumento de forma inofensiva, muy gastado, cuyo precio era más alto que el de todos los otros.

Alguien preguntó al diablo cómo se llamaba el instrumento.

—« Desaliento» fue la respuesta.

— Por qué su precio es tan alto? le preguntaron.

—« Porque -replicó el diablo-, ese instrumento me es más útil que cualquier otro; puedo entrar en la conciencia de un ser humano con este instrumento cuando los demás me fallan, y una vez dentro, por medio del desaliento, puedo hacer con esa persona lo que se me antoje. Está muy gastado porque lo uso con casi todo el mundo, y como muy pocas personas saben que me pertenece lo puedo usar continuamente para lograr mis propósitos». Pero el precio para desaliento era tan alto que aún sigue siendo propiedad del diablo.

El desaliento es uno de los estados de ánimo contra el cual es indispensable fortalecerse, ya que nos desalentamos muy a menudo. Nos desalentamos con nuestro trabajo, nuestra familia, la necesidad de cambio, los grupos, los compañeros, cuando las cosas no nos salen como queremos. Estas cosas terminan por llenarnos de tristeza frustrando nuestras vidas y nuestros sueños, ciegan nuestros ojos a la misericordia de Dios y hace que veamos las circunstancias desfavorables. El desaliento es lo opuesto a la fe.

La respuesta para combatir el desaliento está tan cerca como tu Biblia. Cristo es la fuente de vida, el remedio para las preocupaciones, el que sana las heridas, el bálsamo para el dolor y la suficiencia para nuestra insuficiencia. Cristo es la fuente de la alegría y la felicidad y la respuesta a la tristeza y el desaliento.

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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