No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Las flexiones de pecho

Las flexiones de pecho

Esteban era el alumno más fornido de la clase de religión del profesor Pérez. Un día el profesor le pidió que se quedara un rato después de la clase, y le preguntó:

—¿Cuántas flexiones de pecho puedes hacer?

—¿Flexiones de pecho?

—Sí, también se conocen como planchas y lagartijas, o como le dicen en Castilla la Vieja: “push ups”.

—¡Ah! Puedo hacer sesenta

—¿Sesenta? ¡Muy bien, Esteban! ¿Crees que podrías hacer ciento veinte?

—No sé, nunca he hecho ciento veinte seguidas.

—¿Qué tal si las haces en series de cinco? Para que mi plan dé resultado, necesito que este viernes hagas ciento veinte en series de cinco. ¿Crees que puedes hacerlo?

—Bueno, creo que sí. Por lo menos puedo intentarlo.

Y así quedaron. Ese viernes al comienzo de la clase el profesor Pérez sacó una caja llena de las galletas predilectas de todos.

El profesor se acercó a la primera niña en la primera fila y le preguntó:

—María, ¿quieres una galleta?

—Sí, gracias.

—Entonces el profesor dio una vuelta y dijo:

—Esteban, ¿puedes hacer cinco flexiones de pecho para que María reciba una galleta?

—Claro

Y comenzó a hacer cinco flexiones.

Tan pronto como Esteban terminó de hacerlas, el profesor puso una galleta sobre el pupitre de María. De ahí pasó a José, el próximo alumno, y le preguntó:

—José, ¿quieres una galleta?

Cuando José le dijo que sí, el profesor le pidió a Esteban que hiciera otras cinco flexiones, Esteban las hizo, y José también recibió su galleta.

Así procedieron hasta que terminaron la primera fila. Esteban hizo cinco flexiones por persona para que cada una pudiera recibir su galleta. En la segunda fila llegaron a Pedro, el capitán del equipo de fútbol. Cuando el profesor le preguntó si quería una galleta, Pedro respondió:

—¿Acaso no puedo hacer las flexiones yo mismo?

—No, las tiene que hacer Esteban.

—Entonces yo no quiero una galleta.

No obstante, el profesor le pidió a Esteban que hiciera cinco flexiones de pecho para que Pedro recibiera la galleta que no quería, y le dijo a Pedro que si no quería la galleta, que la dejara encima del pupitre.

Al ver que Esteban sudaba y que ya no volvía a levantarse entre series porque le exigía demasiado esfuerzo, los alumnos de la tercera fila dijeron uno tras otro que no querían la galleta. Sin embargo, cada vez que Esteban hacía otras cinco flexiones, el profesor ponía una galleta en el siguiente pupitre.

Al final de la cuarta fila, los brazos de Esteban le temblaban con cada flexión, y gotas de sudor le corrían por el rostro, así como las lágrimas de los alumnos que lo observaban. Cuando terminó de hacer la última flexión, consciente de que había logrado hacer todas las flexiones necesarias, sintió que se le desplomaron los brazos y cayó de bruces contra el piso.

El profesor Pérez dijo entonces:

—Fue así como nuestro Salvador Jesucristo exclamó con fuerza: «¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!» Y consciente de que había hecho todo lo necesario para pagar el precio de nuestra salvación, se desplomó en la cruz y murió, aun por los que no querían aceptar esa salvación.

También te puede interesar

Mimes

José A. Mari- Mimes son las moscas diminutas que se encuentran por miles en las frutas caídas al suelo y que dentro de las casas

Ver Más »

Mozambique

José A. Mari- Quiscalus niger- Chango (Greater Antillean Grackle) reside todo el año en Puerto Rico. Habita a través de las Antillas Mayores y mide

Ver Más »
Los cobardes

Los cobardes

Una vez, Confucio caminaba junto a un discípulo por unas montañas de tupida arboleda. Sentían mucha sed, por lo que mandó a su alumno que

Ver Más »

Parque Colón

Aguadilla, Puerto Rico. El Parque Colón en Aguadilla es un parque familiar que cuenta con diversas atracciones para el disfrute de los niños. Entre ellas

Ver Más »

También te puede interesar

Tu opinión es muy valiosa. Déjanos un comentario

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.