No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Leyenda del guaraguao y el pitirre

La isla de Puerto Rico, recién surgida del fondo marino, empieza a cubrirse de vegetación y vida. La habitan diversidad de aves con sus cantos únicos. Un huracán en alta mar trae en volandas a un ave foránea con ansias de poder y riqueza.

La intrusa funda su poder en su capacidad de hablar, un arte que les era ajeno a las aves cantoras. Las aves nativas, impresionadas, le ofrecen todo tipo de favores. Entre ellas, hay un pájaro renegado que desdeña su origen, su lugar y a sus hermanos de especie. El pájaro apocado y taciturno, un guaraguao, se convierte en lacayo de la guacamaya, seducido por sus adulaciones y artimañas.

Asentándose cual reina en la isla, la guacamaya siembra una semilla mágica invocando un maleficio: pasados cien años, produciría frutos que le quitaría años al que lo comiere. Entre tanto manda, exige tributos, bautiza y casa aun a los descendientes de los primeros pájaros isleños. Ha nombrado y establecido denominaciones de los pájaros, determinando su identidad. Al cabo de cien años, busca el fruto del «descumple», pero el árbol exige el corazón de un ser puro a cambio. La guacamaya inflama de odio al guaraguao contra sus congéneres, y le encarga que traiga el corazón de un pichón para ofrendarlo al árbol rejuvenecedor.

La isla está desolada de muerte, y las aves, desunidas y desgarradas, hasta que el pitirre —la única ave cuyo nombre resulta por azar igual que su canto, la única que mantiene su identidad y autonomía— descubre al guaraguao y lo vence. La guacamaya acaba muriendo y el guaraguao seguirá puesto a raya. Desde entonces en los campos de la Patria se escucha en la montaña decir que: «Todo guaraguao tiene su pitirre»

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.