No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Los tres ancianos

Una mujer salió de su casa y vio a tres ancianos con largas barbas blancas sentados al frente de su casa.

— Creo que no los conozco pero deben de estar hambrientos. Por favor entren y tengan algo de comer.

— ¿Está el hombre de la casa dentro preguntaron?

— No, él esta fuera.

— Entonces no podemos entrar.

Al anochecer cuando su esposo llegó a casa, le contó lo que había ocurrido.

— Ve a decirles que estoy en casa e invítalos a entrar.

La mujer salió e invitó a los hombre a entrar.

— Nosotros no entramos a la casa juntos.

–¿Por qué?

Uno de los ancianos explicó:

— Su nombre es Riqueza, –dijo señalando a uno de sus amigos, y luego dijo señalando al otro–, él es Éxito y yo soy Amor. Ahora entra a tu casa y conversa con tu esposo sobre cuál de nosotros quiere en su casa.

La mujer fue y le contó a su esposo lo que le había dicho. Su esposo estaba encantado.

— ¡Que bonito!,– dijo. Ya que éste es el caso invitemos a la Riqueza, déjalo entrar y que llene nuestra casa de Riqueza.

— Querido ¿por qué no invitamos a Éxito?

Su nuera estaba escuchando desde el otro lado de la casa. Saltó con su propia sugerencia:

— ¿No sería mejor invitar a Amor? Nuestra casa se llenaría de Amor.

— Escuchemos el consejo de nuestra nuera. Ve e invita a Amor para que sea nuestro invitado.

La mujer salió y le preguntó a los tres ancianos:

¿Quién de ustedes es Amor? Por favor entre y sea nuestro invitado.

Amor se levantó y empezó a caminar hacia la casa. Los otros dos se pararon y lo siguieron. Sorprendida, la señora le preguntó a Riqueza y a Éxito:

— Sólo invité a Amor, ¿por qué vienen ustedes?.

Los ancianos replicaron juntos:

— Si hubieras invitado a la Riqueza o al Éxito, los otros dos nos hubiéramos quedado afuera, pero como invitaste al

Amor, entraremos juntos, pues dondequiera que él vaya, nosotros le acompañamos. Donde quiera que haya Amor, también habrá Éxito y con él La Riqueza.

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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