No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Parroquia San Francisco de Asís

Parroquia San Francisco de Asís

José A. Mari– El nombre de este pueblo deriva del antiguo uso del territorio como lugar para hacer aguada o abastacer de agua potable a los navíos que viajaban entre Europa y Sudamérica. El agua se obtenía de una serie de pozos cercanos a la costa. Para mediados del siglo 18, toda la correspondencia que salía de Puerto Rico hacia Sudamérica era recogida por barcos que paraban en Aguada. Se cree que en algún punto de esta zona desembarcó Colón en 1493 durante su segundo viaje al Nuevo Mundo.

Cristóbal de Sotomayor fundó alrededor de 1510 un poblado en el área de Aguada. Conocida como la Villa de Sotomayor, la aldea fue atacada poco después por los taínos, salvándose un grupo de pobladores que Diego de Salazar llevó a Caparra. Luego de otros intentos por asentarse en el área, los colonos finalmente se trasladaron al suroeste para fundar a San Germán. Aguada se estableció como pueblo en Aguada Villa de Sotomayor 1692, con el nombre de San Francisco de la Aguada, y recibió el título de Villa en 1778.

La economía dependió por mucho tiempo del cultivo de la caña de azúcar. La Central Coloso, uno de los dos últimos ingenios azucareros, operó desde el 1836 hasta el 2002. Los equipos de la central se conservan todavía casi intactos. El Museo de Aguada (antigua estación del tren), el Centro de Bellas Artes Juan L. Arroyo, y el Balneario Pico de Piedra son algunas de las atracciones de este municipio.

Juan B. Arrillaga Roqué (periodista y dramaturgo), Eugenio González González (educador) y Juan Bautista Soto (escritor y político) son aguadeños destacados. El municipio también se conoce como el Pueblo playero (por sus atractivas playas), la Ciudad del Vaticano (por la gran participación de la feligresía católica) y la Villa de San Francisco de Asís (nombre original del poblado). El renombre de Villa de Sotomayor deriva del poblado establecido a comienzos del siglo 16.

PARROQUIA SAN FRANCISCO DE ASÍS

  • La primera iglesia fue la Ermita de Espinar, construida de madera y paja en 1516 por monges franciscanos. Fue destruida por los indios y reconstruida en 1639.
  • La iglesia del pueblo se terminó en el 1692 y se reconstruyó en el 1793. Fue destruida por el terremoto de 1918 y se reconstruyó entre 1924 y 1936, siguiendo el diseño de Antonio Martínez y José Lázaro.
  • Los vitrales se instalaron en 1956 y 1964. El interior se remodeló por última vez en el 1993.

También te puede interesar

Violeta

José A. Mari- Polygala Cowelli Poligalaceae- Polygala: leche abundante, porque las vacas supuestamente producen más leche cuando pastan en pastos con ciertas especies del género;

Ver Más »

Pachín Marín

Verbi Clara- Francisco Gonzalo Marín, conocido como Pachín, fue un incansable luchador puertorriqueño por la libertad. En Cuba peleó en la manigua y allí murió

Ver Más »

Narcisos

Florespedia- Nombre científico: Narcissus. Nombre común: Narciso. El narciso es una planta de tipo bulbosa que forma parte de la familia de las Amariláceas. Esta

Ver Más »

Los Negros Brujos

Cayetano Coll y Toste- El 12 de enero de 1591 tomó posesión de este Obispado el fraile franciscano Nicolás Ramos y Santes. Era fuerte en

Ver Más »

También te puede interesar

Tu opinión es muy valiosa. Déjanos un comentario

José Mari Mutt nació y se crió en Mayagüez, Puerto Rico. Obtuvo el grado de Bachiller en Zoología en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico y los grados de Maestro y Doctor en Entomología en la Universidad de Illinois. Durante 35 años trabajó como profesor de Biología en el RUM. Fue Editor del Caribbean Journal of Science durante doce años y Director del Departamento de Biología, de la Oficina de Publicaciones del Colegio de Artes y Ciencias, de la Oficina de Estudios Graduados y de la Biblioteca General. Casi una centena de artículos científicos y especializados dan cuenta de su intensa y comprometida trayectoria. Una de sus más recientes iniciativas es Ediciones Digitales, un proyecto académico de acceso abierto, sin fines de lucro y sin más propósito que compartir en la red los resultados de diversas investigaciones.