No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Poza de las Mujeres

Playa Poza de las Mujeres

Nésmar Asilis- La playa de las mujeres de alta sociedad. Su nombre se debe a que en los años 1600 a 1700, cuando Puerto Rico era colonia de España, en ella se bañaban sólo las mujeres de la alta sociedad. Éste era un sector privado hasta el año1900 cuando pasó a ser abierto al público en general. Si preguntas dónde se bañaban los hombres, la respuesta es: al otro lado. Lo que se conoce como Mar Chiquita. “Eran bien pocos los hombres que se bañaban con las mujeres en la poza”, informó Verónica Rosario, quien trabaja para el Departamento de Turismo del municipio de Manatí.

Antes de visitarlo debes saber que es un área donde no hay protección del sol, o sea, que debes llevar alguna sombrilla o canopy porque créeme… te vas a quemar ¡y bastante¡ Para llegar hasta la poza debes bajar unas rocas llamadas eoleanitas, que dan la impresión de ser arrecifes pero no lo son. Anteriormente, éstas eran dunas o montañas de arena, que dado al impacto ambiental y proceso geológico se transformaron en las rocas en la que habitan varios cangrejos.

Debes saber igualmente que La Poza de Las Mujeres es parte de las 2,286 cuerdas de la Hacienda La Esperanza, lugar protegido por Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico (FCPR). Juliann Rosado, intérprete ambiental del FCPR, nos comenta que se designó (la hacienda) como reserva natural en el 1986. Sin embargo, ya era parte de ellos en el 1975.

Algunos detalles que debes conocer antes de visitarla son:

  • La poza está separada por un cuerpo de arena de Las Palmas, una playa visitada por los surfers. Por tanto, debes tener las precauciones necesarias ya que en tiempos el oleaje es fuerte. Lo que protege la poza del mar abierto son rocas, pero recuerda que la marea cambia y puede subir.
  • No hay nada. A parte de la protección solar, debes llevar la comida ya que no hay lugares cercanos para comer, por tanto, tampoco hay baño.
  • No es recomendable llevar personas incapacitadas o ancianos dado a lo peligroso de bajar las piedras. Hay un camino privado que sí les da acceso, pero hay que caminar bastante.
  • No menos importante, es mantenerla limpia. Recuerda que todos somos responsables del cuidado de nuestras áreas protegidas y no protegidas. Si queremos que Puerto Rico continúe siendo la Isla del Encanto está en todos nosotros poner nuestro granito de arena.

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.