No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Sapo común

José A. Mari- Rhinella marina (antes Bufo marinus) se introdujo a Puerto Rico desde Barbados y Jamaica durante la década de 1920 para controlar al gusano blanco de la caña, un caculo nativo que se había convertido en plaga muy importante de ese cultivo.

El sapo se adaptó a nuestras condiciones climáticas y pronto experimentó un gran crecimiento poblacional, alimentándose no solo del caculo sino de cualquier otro insecto que encontrara, dañino o beneficioso. Para mediados del siglo pasado las poblaciones del sapo iban en franco descenso pero todavía se encontraba a menudo en los patios, marquesinas y terrazas, y los automóviles los aplastaban en las carreteras principales. Muchos sapos encontraron la muerte en los laboratorios de enseñanza de las universidades. Durante el resto del siglo las poblaciones se redujeron gradualmente hasta alcanzar el actual nivel bajo pero estable. En algunos lugares el sapo prospera y sigue acercándose a los patios.

El sapo común (cane toad, marine toad, giant neotropical toad) se alimenta principalmente de insectos pero ingiere cualquier otro animal que encuentre, vivo o muerto. En los patios se alimenta tanto de la comida para perros como de las cucarachas atraídas a la misma. Los ciempiés grandes, las culebras, las garzas y las mangostas son sus enemigos principales. Los perros aprenden a no atacarlos debido al veneno producido por un par de glándulas ubicadas en el área de los hombros. Durante la época de lluvia los machos cantan cerca de la orilla de charcas, estanques y otros cuerpos de agua, además de pailas con agua de lluvia y piscinas abandonadas. El canto se parece al ruido de los martillos neumáticos cuando rompen concreto. Cuando una hembra se acerca al macho, éste inmediatamente la agarra con sus patas delanteras y se le trepa encima, apretándola por las axilas en un agarre conocido como amplexo. La hembra es considerablemente más grande que el macho. El agarre dura hasta que la hembra termina de poner sus huevos y mientras estos salen él los fecunda. La masa de huevos forma una larga fila con miles de puntos negros rodeados de gelatina. Días después nacen renacuajos negros que se alimentan de algas.

Durante las próximas siete semanas los renacuajos crecen, el rabo se reduce y aparecen las patas. Finalmente emergen de la charca cientos de sapitos que se dispersan tierra adentro y aproximadamente un año después alcanzan la madurez. Los adultos viven hasta quince años en el campo y más aún en cautiverio. El sapo común es nativo de México, Centroamérica y el norte Sudamérica, pero con el mismo propósito que llegó a Puerto Rico se llevó a las demás Antillas, la Florida, Filipinas, Taiwan, Hawái, Nueva Guinea, otras islas del Pacífico y Australia. La mayor explosión poblacional ha sucedido en Australia, donde en 1935 se liberaron tres mil sapos y hoy viven decenas de millones que continúan dispersándose, reproduciéndose e impactando la fauna nativa.

Primera foto- desconocido. Segunda- Phillip Bowles. Tercera y cuartadesconocido.

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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