Todo obra para bien

Muchos años atrás, un campesino volvía a su casa a caballo luego de haber estado varios días en una fiesta en París. Mientras hacía su camino revivía en su imaginación los agradables momentos que había disfrutado. También se imaginaba el gozo que iluminaría el rostro de su esposa y de sus hijos cuando vieran los regalos que les traía, los cuales venían envueltos dentro de una gran maleta. Apenas había visto que el cielo se oscurecía rápidamente.

De pronto comenzó a llover, y el hombre se empapó hasta los huesos. Estaba encolerizado. ¿Por qué le sucedía esto justamente a él y en ese mismo momento?

Mientras continuaba quejándose de su mala fortuna, desde unos arbustos de junto al camino saltó un ladrón con el revólver desenfundado. Pálido de terror, el campesino oyó el ¡click! del percutor cuando el bandido preparó el arma. Pero no hubo disparo. Algo sucedió. Sin perder un momento, nuestro hombre clavó las espuelas a su caballo y pronto estuvo fuera del alcance de su atacante.

“¡Qué necio he sido” pensó. “Me quejé de que la lluvia estaba arruinando mi viaje a casa. Pero si la lluvia no hubiera humedecido la pólvora del arma del ladrón, yo habría sido muerto. Nunca hubiera llegado a casa para reunirme con mi familia”.

Cuán a menudo nuestros lamentos se tornarían en alabanzas si pudiéramos ver que alguna amarga vicisitud es realmente una bendición disfrazada. Cesarían nuestras murmuraciones tontas.

Pero los que confían en Dios no deben preocuparse por los sinsabores que la vida le brinda. Su fe debe descansar en las promesas que Dios ha hecho para nosotros.

Dios es lo suficientemente poderoso para convertir nuestros problemas y nuestras derrotas en las victorias más increíbles del mundo. Donde sólo vemos oscuridad, Dios ve el sol de mediodía. Todo lo que nos sucede ahora, es semilla del gozo eterno que tendremos en la nueva Jerusalén. Es cuestión de ser optimista y confiar que Dios hará tal como Él ha prometido y nos asegura que Él no nos va a fallar.

Así lo hicieron todos los grandes hombres y mujeres de la Biblia, su secreto era esperar en Dios y Él mostraría su fortaleza en sus debilidades. Así resucitaron a los muertos, predicaron el evangelio, ganaron batallas y mucho más. Es asunto de fe y confiar que Él hará.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

Restaurante Sambuca
Restaurante Sambuca
Bufete Valentín Cruz
Bufete Valentín Cruz
Restaurante Roma
Bufete Colón Pratts
Bufete Colón Pratts
Bufete Hernández Lebrón
Bufete Hernández Lebrón
Bufete Legal Lebrón
Bufete Legal Lebrón
Casa de Novia
Casa de Novia
Licenciado Carlos Cabán
Licenciado Carlos Cabán
Ajibarao
Ajibarao
Mares Restaurant
Mares Restaurant
Hyundai San Sebastián
Hyundai San Sebastián
AC Tax & Consulting Group
AC Tax
Farmacia Rincón
Farmacia Rincón
Dr Soto Villarrubia
Dr Soto Villarrubia
Plomeria García
Plomeria García
Mártirs SportBar
Mártir’s
Ferretería Oronoz
Ferretería Oronoz
Mixtos Rest.
Mixtos
Crossway Salon and SPA
Crossway
Grand Marnier Rest.
Grand Marnier Rest
Charlies Academy
Charlies Academy
On Stage
On Stage
Optica Veo Veo
Optica Veo Veo

Publicaciones que también te pueden interesar

Tu opinión es muy valiosa. Déjanos un comentario

Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

Patrocinadores de Oro

Respalda el Comercio de aquí y fortalece la economía

X