Una sonrisa de terapia

Visitando una leproserí­a en una isla del Pací­fico me sorprendió que, entre tantos rostros muertos y apagados, hubiera alguien que habí­a conservado unos ojos claros y luminosos que aún sabí­an sonreí­r y que siempre decí­a «gracias» cuando le ofrecí­an algo. Entre tantos «cadáveres» ambulantes, sólo aquel hombre se conservaba humano.

Cuando pregunté qué era lo que mantení­a a este pobre leproso tan unido a la vida, me dijeron lo observara por las mañanas. Y vi que, apenas amanecí­a, aquel hombre acudí­a al patio que rodeaba la leproserí­a y se sentaba enfrente del alto muro de cemento que la rodeaba.

Y allí­ esperaba… esperaba… hasta que, a media mañana, tras el muro, aparecí­a durante unos cuantos segundos otro rostro, una bella mujer que se paraba al frente y le sonreí­a con una hermosa y amplia sonrisa.

Entonces el hombre comulgaba con esa sonrisa y sonreí­a él también. Luego la mujer desaparecí­a y el hombre, iluminado, tení­a ya alimento para seguir soportando una nueva jornada y para esperar a que, al dí­a siguiente, regresara el rostro sonriente. Era su mujer.

Cuando lo arrancaron de su pueblo y lo trasladaron a la leproserí­a, la mujer lo siguió, y se instaló a vivir en el pueblo más cercano a la leproserí­a. Y todos los dí­as acudí­a para continuar expresándole su amor.

«Al verla cada dí­a – me dijo el enfermo – sé que todaví­a vivo.»

Muchos viven gracias a tu sonrisa, a tus palabras, a tu esperanza, a las migas de cariño que les puedas dar. No bajes los brazos. No dejes de sonreí­r y de tratar bien a los demás.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es ser incesantemente niños. No dejar saber lo que sucede en nuestro tiempo es ser intensamente irresponsables con las futuras generaciones. Un espí­ritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección de nuestro pasado, de la afirmación del presente y la esperanza del futuro. Esto es parte de ello…

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Publicación autorizada por el Administrador; Periodista, Artista, Caricaturista y Escritor pepiniano nacido en Añasco, Puerto Rico. Ha publicado varios libros entre los que destacan Filito, Filito at Large, Diccionario de la Lengua Mechada, Vida de Jesús un Evangelio Armonizado, Sancocho Cristiano Volúmenes I-IV, Bendiciones Cristianas Vols I-II y La Biblia comentada de Génesis a Apocalipsis.

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